El tipo se divirtió mucho, ella era guapísima y muy apasionada en el sexo. Como dice nuestro conocido proverbio: "¡Si me tratas como a un ser humano, entonces debes tratarme con todo tu corazón! Excepto que cuando la follaba por la boca con una gran polla negra era un poco difícil, pero por lo demás... ¡era sólo por diversión!
Digámoslo así. Cada hombre se merece la mujer que tiene. En este caso, el marido es un holgazán. La mujer trajo al cabrón y en lugar de echar inmediatamente a la esposa y al amante de la casa, se limitó a decir unas frases de objeción que no tenían ningún peso entre esos dos. Una humillación aún mayor fue cuando, después de que su esposa había sido follada, cogieron y salpicaron de semen la cara del marido y éste volvió a dar una bofetada.